Rosada Fitz los cría y el triunfo los junta

Un hecho poco común es ver ganar el mismo día a dos hermanos maternos. Menos habitual resulta que ambos lo consigan en pruebas clásicas, como sucedió en San Isidro con dos hijos de Rosada Fitz: el potrillo Van Ros (Van Nistelrooy) venció por dos cuerpos en el José B. Zubiaurre (1500 m), entre debutantes, y la yegua Miss Pinky (Numerous)fue primera en el Paseana (G 2-1800 m), por el pescuezo. Una madre que no tuvo campaña de pistas, pero deja su huella en el haras, con la mayoría de sus descendientes consiguiendo actuaciones destacadas en el ámbito jerárquico. Ahora, el más joven de sus hijos en condiciones de competir se inició con el mejor resultado en el mismo césped que su hermana mayor ganó guapeando adelante, a cuatro meses de imponerse en la Copa de Plata.